viernes, 24 de julio de 2015

Era tan solo una niña inocente y feliz...


Era tan solo una niña, no conocía la maldad, no sabía que existían las personas malas.
¡Tú! ¡Tú me lo demostraste!
Tú, la que debía cuidarme y protegerme, me enseñaste como es el mundo en realidad.
Egoísta, lleno de odio y maldad.
¡Es culpa tuya que ahora yo no sea capaz de confiar!
¡Es culpa tuya que yo tenga miedo a amar! Miedo a confiar en alguien! Miedo a todo!
Me mentiste.
"Será solo un paseo" ¡Esa fue tu primera mentira!
"Te quiero"
"Solo quiero lo mejor para ti"
"Estarás mejor aquí"
"El es malo"
"Pronto olvidarás y dejarás de llorar"
¿Quieres que siga contando tus mentiras?
Creo que nunca terminaría de decírtelas todas de tantas que ya me has dicho, creo que ni siquiera las recuerdo todas..
¿Para qué volviste? ¿Para seguir mintiéndome?
Ya no quiero escucharte. Ya no te necesito. Aprendí a vivir sin ti.
No sabes el daño que causaste con tus acciones egoístas, pero ya no me importa.
Ya sufrí y derramé demasiadas lágrimas por ti, siquiera lo vales, no mereces ni una sola lágrima mía, mucho menos mi compasión.
Lo siento pero no puedo dejarte entrar de nuevo a mi vida. No siento nada por ti, más que lástima por la persona tan despreciable que eres, y porque sé que con tus acciones, tu odio y venganza solamente lograrás terminar sola. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario